En Emalia Agencias, la sección Clientes es el centro de tu consola: ahí creás la cuenta de cada cliente, le das acceso y entrás a operarla. El alta es de una sola vía —la creás vos, sin que el cliente tenga que cargar nada—. Te mostramos todo el recorrido.
creá un cliente nuevo
En la consola, hacé clic en «nuevo cliente». Completá el nombre del cliente (por ejemplo, Café Luna) y el email de contacto: el de la persona que va a manejar esa cuenta. Elegí el plan con el que arranca y definí quién paga la cuenta —el cliente o tu agencia, que lo vemos en la facturación de tu agencia—. Después, hacé clic en «crear cliente».
Emalia arma la cuenta sola
Cuando la creás, Emalia genera la cuenta, le asigna su número (EM-XXXXX) de forma automática y le manda un email de invitación al cliente para que ponga su contraseña. No tenés que cargar ningún número a mano. Si preferís pasarle la invitación por tu cuenta, Emalia también te muestra un link para compartir.
dale acceso o reenviá la invitación
En la fila de cada cliente tenés el botón «dar acceso». Si el cliente todavía no entró, le envía (o le reenvía) el email de invitación. Si ya tiene acceso, el mismo botón dice «reenviar link», por si perdió el correo.
entrá a operar su cuenta
Con «entrar a la cuenta» trabajás el Emalia de ese cliente como si fueras esa cuenta: campañas, contactos, plantillas, automatizaciones, todo. Una barra arriba te recuerda en qué cliente estás y te deja volver a tu consola con un clic. Cada acción queda en el registro de actividad, así siempre sabés quién hizo qué.
seguí tu cartera de un vistazo
En la sección Clientes ves todas tus cuentas juntas, cada una con su número, su plan y cuántos envíos usó en el mes. Desde ahí entrás a operar la que necesites, sin salir de tu consola.