Con el tiempo, una parte de tu base deja de abrir tus emails. No los pierdas sin intentar: podés dejar armada una automatización que, cuando alguien lleva cierto tiempo sin dar señales, le manda sola un último empujón para reengancharlo. Y de paso cuida tu entregabilidad. Si es tu primera automatización, mirá antes la guía general de cómo armar una.
elegí el disparador «está inactivo X días»
En Automatizaciones → Nueva, ponele un nombre y elegí el disparador «está inactivo X días»: son los contactos que no abrieron ni hicieron clic en ningún email durante ese tiempo. Definí el plazo según tu ritmo de envío (30 o 60 días suele ser un buen punto de partida).
enviá un email de reenganche
Agregá un paso de «enviar email» con un mensaje pensado para despertar. Acá el asunto es lo que más pesa: es tu única oportunidad de que vuelvan a abrirte, así que jugátela ahí. Que sea directo y despierte curiosidad («¿seguimos en contacto?»), y adentro ofrecé algo que de verdad les interese —un descuento, un contenido bueno— con una razón clara para volver.
ramificá según si reaccionan
Después del email, agregá un paso de «esperar» (unos días) y una «condición»: ¿abrió o hizo clic? A los que sí, dejalos volver al ritmo normal, ya los recuperaste. A los que no, mandales un último intento o marcalos para depurarlos más adelante.
activá el flujo
Las automatizaciones se crean desactivadas —es decir, sin funcionar todavía—, para que armes todo sin apuro. Cuando esté listo, activala con el interruptor y ya trabaja sola: cada contacto que se enfríe entra al flujo por su cuenta.